Friday, March 2, 2012
Friday, September 3, 2010
Lecturas Bicentenarias
1. La raza cósmica. José Vasconcelos.
2. Visión de Anáhuac. Alfonso Reyes.
3. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Bernal Díaz del Castillo.
4. Perfil del hombre y la cultura en México. Samuel Ramos
5. La fenomenología del relajo. Jorge Portilla.
2. Visión de Anáhuac. Alfonso Reyes.
3. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Bernal Díaz del Castillo.
4. Perfil del hombre y la cultura en México. Samuel Ramos
5. La fenomenología del relajo. Jorge Portilla.
Sunday, April 18, 2010
Textos Pazianos.
Qué hice qué hiciste qué hemos hecho? el laberinto de la culpa sin culpa, el espejo que acusa y el silencio que se gangrena, el día estéril, la noche estéril, el dolor estéril, la soledad promiscua, el mundo despoblado, la sala de espera en donde ya no hay nadie. Camino andado y desandado, la vida se ha ido sin volver el rostro.
Escribo sobre la mesa crepuscular, apoyando fuerte la pluma sobre su pecho casi vivo, quegime y recuerda al bosque natal. La tinta negra abre sus grandes alas. La lámpara estalla y cubre mis palabras una capa de cristales rotos. Un fragmento afilado de luz me corta la mano derecha. Continúo escribiendo con ese muñón que mana sombra. La noche entra en el cuarto, el muro de enfrente adelanta su jeta de piedra, grandes témpanos de aire se interponen entre la pluma y el papel. Ah, un simple monosílabo bastaría para hacer saltar al mundo. Pero esta noche no hay sitio para una sola palabra más.
Octavio Paz.
Thursday, February 25, 2010
Jardines errantes

No es fácil aceptar que las cosas son como son. Su conflicto me hace recordar otros, por los que yo o amigos míos han pasado. Todavía no conozco una tentativa amorosa que haya terminado bien. Acaso la esencia del amor consista en un breve choque y luego la separación, la muerte, o la lenta transformación del amor en odio mutuo. Al mismo tiempo, estoy seguro que las fuerzas que desencadena el amor - ¿o es él quien las libera? - y los recuerdos que nos hace entrever son los únicos bienes que tenemos sobre la tierra, el verdadero fuego - en el sentido prometeico -. Quizá fracasamos porque somos mortales -y porque, siéndolo, no nos resignamos a morir-. Pero no se sienta traicionado. Muchas veces yo he sentido lo mismo. Más tarde, he pensado que nadie nos traiciona -ni siquiera nosotros mismos (toda traición necesita, aunque parezca monstruoso, la complicidad del traicionado) - No, nadie nos traiciona -excepto nuestra naturaleza, nuestro ser, que no es capaz de resistir el fuego sin quemarse o sin degradarlo en odio-. A veces pienso que las religiones tienen razón (una razón de ser más profunda que la razón pensante) porque se fundan en el sacrificio. Si el amor es fuego, sólo puede devorar, quemar, cuando no rehusamos a su quemadura, quemamos a lo que amamos. Y de todas maneras se produce el sacrificio. Así, el amor - como todo lo que vale la pena- nos coloca ante una disyuntiva: o el sacrificio o la tortura de aquello que amamos...
fragmento de una carta de Octavio Paz dirigida a Jean Claude Lambert.
Ginebra 6 de Julio de 1953.
Thursday, November 5, 2009
El tiempo puede esperar

"'There seems to be plenty of it,' was all I would answer when the investigator asked me to say what I felt about time.
'Plenty of it, but exactly how much was entirely irrelevant. I could, of course, have looked at my watch; but my watch, I knew, was in another universe. My actual experience had been, was still, of an indefinitive duration or alternatively of a perpetual present made of of one continually changing apocalypse."
A.Huxley
The Doors of Perception
Tuesday, September 29, 2009
somewhere I have never travelled
somewhere I have never travelled, gladly beyond
any experience, your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me
or which I cannot touch because they are too nera
your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching, skillfully, mysteriously) her first rose
or if your wish be to close me,I and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flowers imagines
the snow carefully everywhere descending;
nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the colour of its countries,
rendering death and forever with each breathing
(i do not know what is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody, not even the rain, has such small hands.
Thursday, September 10, 2009
La Mexicana
La mexicana simplemente no tiene voluntad. Su cuerpo duerme y sólo se enciende si alguien lo despierta. Nunca es pregunta, sino respuesta, materia fácil y vibrante que la imaginación y la sensualidad masculina esculpen. Frente a la actividad que despliegan las otras mujeres, que desean cautivar a los hombres a través de la agilidad de su espíritu o del movimiento de su cuerpo, la mexicana opone un cierto hieratismo, un resposo hecho al mismo tiempo de ESPERA Y DESDEN. El hombre revolotea a su alrededor, la festeja, la canta, hacer caracolear su caballo o su imaginación. Ella se vela en el recato y la inmovilidad. Es un ídolo. Como todos los ídolos es dueña de fuerzas magnéticas, cuya eficacia y poder crecen a medida que el foco emisor es más PASIVO Y SECRETO. Analogía cósmica: la mujer no busca, atrae. Y el centro de su atracción es su sexo, oculto, pasivo. Inmóvil sol secreto.
Máscaras Mexicanas. El Laberinto de la Soledad, Paz, Octavio. México 1950.
Friday, September 4, 2009
Thursday, September 3, 2009
de Quevedo
Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Friday, June 19, 2009
Reconciliación

Envidio y temo tu viaje a España. Durante años soñé en mi regreso, después, desistí. Sé que sin España mi reconciliación con la vida - o como quieras llamar a lo que nos pasa y que no es exactamente la vida - no sería completa. Esa reconciliación empezó aquí, hace unos años, en pleno destierro - destierro no de una tierra sino de la tierra. Primero fueron las noches - nunca había visto cielos como éstos - , los árboles, los pájaros. Aprendí a estar solo y a no tener miedo de los otros, de la muerte, del tiempo. Entonces encontré a Marie José - no antes sino después, cuando ya sabía que podía estar solo y que, por tanto, podía compartir, podría estar acompañado y ser compañia. Tout se tient.
No, yo no creo que el amor sea un fin - es un comienzo. ¿De qué? No lo sé aunque lo presiento: de nosotros mismos.
Fragmento de una carta dirigida a Tomás Segovia. Delhi 1965.
Octavio Paz.
Thursday, June 11, 2009
Rig Veda

Himno de la creación.
No había nada, ni siquiera la nada
no había aire, ni, más allá, cielo.
¿Qué cubría el cosmos, dónde estaba?
¿Quién lo regía? ¿Había sólo agua y abismo?
No había muerte, ni inmortalidad
no se encendía ni apagaba la antorcha del día y la noche.
El Uno respiraba sin aire, se sostenía sin apoyo
Sólo había el Uno y no había nadie.
Wednesday, June 3, 2009
Corazón coraza.

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti.
Monday, May 11, 2009
Los Diálogos Amorosos

Los diálogos amorosos muestran el mismo carácter. Los amantes se "quitan las palabras de la boca". Todo coincide: pausas y exclamaciones, risas y silencios. El diálogo es más que un acuerdo: es un acorde. Y los enamorados mismos se sienten como dos rimas felices, pronunciadas por una boca invisible.
Fragmento: El arco y la lira.
Octavio Paz
Monday, May 4, 2009
Me gusta cuando callas

15
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gusta cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Pablo Neruda
Seguir no basta ya

Seguir
No basta ya
Seguir cargado de mundos de
países de ciudades
Muchedumbres aullidos
Cubierto de climas hemisferios
ideas recuerdos
Entre telarañas de sepulcros y
planetas conscientes
Seguir del dolor al dolor del
enigma al enigma
Del dolor de la pieda al dolor de la planta
Porque todo es dolor
Dolor de batalla y miedo de no ser
Lazos de dolor atan la tierra al
cielo las aguas a la tierra
Y los mundos galopan en órbitas de angustia
Pensando en la sorpresa
La latente emboscada en todos
los rincones del espacio
Me duelen los pies como ríos de piedra
¿Qué has hecho de mis pies?
¿Qué has hecho de esta bestina universal
De este animal errante?
Esta rata en delirio que trepa las montañas
Sobre un himno boreal o alarido de tierra
Suicidio de tierra y llanto
de tierra y sangre
Azotado de espinas y los ojos en cruz
la conciencia es amargura
la inteligencia es decepción
Sólo en las afueras de la vida
Se puede plantar una pequeña ilusión.
Fragmento del Canto primero de Altazor.
Vicente Huidobro
Mejor el crimen

Mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza
mejor comer el pan envenando,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas, que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta
Fragmento Piedra de Sol.
Octavio Paz
Saturday, May 2, 2009
El goce de estar triste

Ya no seré feliz. Tal vez no importa
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
De, El Otro, el mismo. 1964
Jorge Luis Borges
La mujer y el hombre
Friday, April 10, 2009
El velo de las palabras

Mas ya he hablado bastante. Mal sirven las palabras el sentido misterioso de las cosas; siempre deforman más o menos lo que se dice, y a menudo se desliza en el discurso un dejo de falsedad o de locura. Pero asimismo esto lo encuentro muy bien y de ningun modo me disgusta. De buena gana consiento en que la sabiduría de un hombre tenga cierto aire de locura a los ojos de alguno de sus prójimos.
Govinda escuchaba callado.
¿Por qué pregunto con voz vacilante unos momentos después, por qué me has hablado así de la piedra?
Por cierto que fue sin intención, y acaso porque me siento unido a ellas, a este río a estas cosas que vemos y que todas tienen algo que enseñarnos. Si, Govinda, soy capaz de amar una piedra, un árbol y hasta un pedazo de cortesa. Son cosas y por tanto cabe amarlas. Pero algo hay que me siento incapaz de amar: las palabras. He aquí por qué no hago caso a las doctrinas. Carecen de dureza, de blancura, de color, de perfume, de gusto; sólo una cosa tienen: palabras. Tal vez por ello tú nunca alcances la paz. Oh, Govinda, tú te pierdes en el laberinto de las frases, pues sabe, amigo mío que ración y virtud, Sansara y Nirvana. No existe el Nirvana, únicamente existe la palabra Nirvana.
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